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Mucha gente piensa que un perro bien entrenado es aquel que se sienta, se acuesta, viene cuando se le llama y sabe caminar con la correa. Sin embargo un perro bien entrenado es aquel que se comporta bien en todo momento y respeta a su familia. No importa la edad del perro, ni la raza, ni el sexo, todo perro puede comportarse adecuadamente si le dedicamos tiempo. Por ejemplo, un perro que sale a pasear con la correa y sabe caminar correctamente, pero luego en la casa le brinca encima a todo el mundo y la gente tiene pánico de pasar por donde él está porque le va a ensuciar la ropa, definitivamente no es un perro bien entrenado. Lograr el balance necesario para que el perro se comporte bien en todo momento solo requiere paciencia, un poco de tiempo y establecer una rutina en el hogar. Debemos ser consistentes en la rutina que le creamos a nuestro perro e interactuar con él lo más posible, desde que se levanta por la mañana hasta que se acuesta a dormir por la noche. Cosas tan sencillas como servirle su plato de comida adentro de la casa en lugar de en el patio, estar con él mientras come y quitar el plato cuando termina a los quince o veinte minutos; dejar que el perro entre a la casa en varios momentos del día en lugar de dejarlo todo el día sólo en el patio; o llevarlo a caminar por lo menos diez o quince minutos todos los días hacen una gran diferencia en el comportamiento de los perros. Otro detalle importante es el lugar donde duerme su perro. Si duerme en el piso de una terraza en el patio no es lo mismo que dormir en su propia cama dentro de la casa. Mientras más tiempo y experiencias comparte el perro con su familia más tranquilo y educado va a ser. Al momento de jugar con su perro no le compre cien juguetes y se los deje regados para que él decida con que juguete jugar y cual destruir. Identifique cual es el juguete favorito de su perro y comparta ese rato de juego y entretenimiento con él. Tire el juguete y deje que su perro lo busque y se lo traiga. Esto reforzará su relación con él. De igual forma, sea usted el que decide cuando terminar la sesión de juego. Una vez decida terminar guarde el juguete hasta la próxima vez que puedan jugar. Por último, dedica al menos cinco o diez minutos de tiempo para enseñarle algunos trucos a su perro. El momento ideal es al servirle la comida ya que en este momento su perro hará lo que sea con tal de que le den el alimento. Un perro que comparte con su familia y tiene una rutina establecida va a comportarse mucho mejor que un perro que está corriendo salvajemente todo el día en un patio.