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Por: Abel De Varona

Perro brincando a una personaSaltar es algo natural en los perros. Es como ellos demuestran su alegría. Cuando cachorro, saltar de alegría es algo que vemos como agradable y simpático, sin embargo cuando el perro madura y crece, puede ser peligroso para todos. Un perro grande que pesa 30 libras o más nos puede tumbar y lastimar sin mucha dificultad. Recuerda que hay perros que pueden llegar a pesar más de 100 libras. En el peor de los casos una persona podría quedar traumatizada de por vida por haber sido tumbada por un perro, aún y cuando el perro lo hizo sólo por jugar con esa persona.

En muchas ocasiones, nuestros perros se excitan cuando recibimos visita y es a esas personas a las que más les quieren brincar encima y pasar la lengua . Hay a quienes esto no les molesta, pero a la inmensa mayoría no les gusta que un perro que probablemente no conocen les brinque o les ponga las patas encima y los llenen de saliva y de pelos. Nosotros como amantes de los perros podemos pensar que nuestro perro huele increíblemente bien, sin embargo mucha gente puede pensar todo lo opuesto. Es por esto que es tan importante educar el perro a tener modales y a demostrar comportamientos adecuados cuando se está en la compañía de otras personas. Nosotros como dueños responsables debemos estar atentos a lo que otras personas puedan considerar como algo desagradable.

Primeramente para poder enseñar a tu perro a no saltar encima de otros, tienes que enseñarle a no saltarte encima a ti. No es posible enseñarle que un comportamiento es aceptado algunas veces y otras no. Aunque lo ideal es comenzar a enseñar cualquier comportamiento a tu perro desde joven, nunca es tarde cuando se es consistente y se tiene paciencia.

Para comenzar a modificar este comportamiento primeramente debes analizar tu reacción hacía tu perro cuando él te brinca encima. ¿Tu reacción inmediata es de resignación y darle un sobo en la cabeza para luego decirle, “ok, ok baja que eso está mal”?  Realmente estás motivándolo a seguirte saltando encima al tener ese gesto de resignación y darle el sobo por pequeño que sea. Recuerda que tu perro no habla español y él entiende tus gestos pero no tus palabras. De igual forma, ignorar el problema y soñar con que él solito lo va a superar no lo va a resolver tampoco.

La próxima vez que te acerques a tu perro y él te brinque o intente ponerte las patas encima, simplemente date la vuelta inmediatamente, ignóralo totalmente, no le hables y evita el contacto a los ojo. Espera pacientemente y cuando se tranquilice y deje de intentar saltar date la vuelta y dale un pequeño premio sin hacer una gran fiesta. Recuerda que quieres evitar que intente saltarte encima de nuevo. El tiempo es crucial durante este proceso y debes asegurarte que si él intenta saltarte encima de nuevo, tienes que repetir el proceso, darle la espalda, ignorarlo totalmente y esperar pacientemente.

Si se te hace difícil darle la espalda al perro y esperar pacientemente porque é les muy insistente y/o puede lastimarte, intenta sacarlo de balance como alternativa. Cuando te brinque, camina hacía él para obligarlo a retroceder. Cuando el perro se encuentra en dos patas tratando de saltarte encima y tu caminas hacía él, se le hace difícil mantenerse en dos patas para retroceder, por lo que va bajar al piso. En ese momento que el baja, prémialo suavemente y repite el proceso las veces que sea necesario. Recuerda que la consistencia y la paciencia son tus mejores amigos.

Muchas personas recomiendan dar con la rodilla en el pecho de tu perro cuando te brinca encima, pero debes tener mucho cuidado con esta técnica ya que muchos perros no responden adecuadamente y corres el riesgo de lastimar seriamente el pecho de tu perro y tu rodilla.

Si ya le has enseñado a sentarse, puedes pedirle que se siente si entiendes que él quiere intentar saltar otra vez. Cuando lo premies, baja a su nivel y siempre prémialo lo más cercano al piso posible.

Practica esto varias veces cuando estés sólo con tu perro, luego invita a otros miembros de la familia y repite el proceso con todos y cada uno de ellos. Una vez tu perro se comporte correctamente con todos en tu familia, pídele a un amigo que no se relacione frecuentemente con tu perro que lo intente. Explícale todo el proceso para que esté preparado. Este es un proceso que puede tomar unas cuantas semanas, pero recuerda que tu perro estará contigo por muchos años, así que unas semanas de tu tiempo no son nada en comparación a los beneficios que obtendrás. Recuerda siempre ser paciente y consistente y nunca le grites ni le pegues a tu perro.