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devarona-com-slider-04¿Tu perro no hace caso al llamado de su nombre?

Los perros desde muy pequeños instintivamente siguen a un líder. Desde muy temprano aprenden a seguir a mamá, ella los dirige a la madriguera o les exige que permanezcan allí. Una vez el cachorro va madurando saldrá de los límites de su guarida a explorar y a buscar comida liderado por mamá. Sin embargo, cuando un cachorro o un perro ya adulto pasa a nuestras manos, es nuestra responsabilidad ayudar al perro a entender que tendrá un nuevo líder. Esto les proporcionará seguridad, estabilidad y dirección. Si éste se da cuenta que no hay un liderato de parte de los otros miembros de su familia (sean perros o humanos) el mismo perro tomará las riendas y el liderazgo.

Algunos perros son más independientes que otros, y esto muchas veces puede conllevar a que tome decisiones en oposición a lo que nosotros desearíamos. A medida que va pasando el tiempo, el perro va creando su propia independencia y personalidad. Y si no educamos correctamente a nuestra mascota, es posible que la falta de guía lo haga convertirse en un perro desobediente.

Si desde un principio convencemos a nuestro perro que permanecer a nuestro lado y ser dirigido por nosotros es lo mejor para él. Será mucho más fácil hacer que el perro vuelva el día que decida alejarse por cualquier distracción. Cuando educamos a nuestra mascota es importante recordar que llamar a nuestro perro por su nombre siempre debe ser una buena experiencia para él. Un perro que recibe recompensa y buenos agrados cada vez que regresa a su líder, nunca dudará en volver a él. De lo contrario, si el llamarlo por su nombre resulta en una penalidad, un castigo o en una situación en la que se asuste o confunda. Probablemente esto será lo que el perro recuerde siempre. Complicando el asunto, cultivando la desconfianza y haciendo que la mascota dude o se niegue en regresar al llamado.

Si buscas que tu mascota regrese rápido al decirle “Ven Fulanito”, cultiva buenas experiencias cada vez que vuelva a ti. Sea inmediatamente o al demorarse un poco. Sé un gran líder, el mejor y más divertido líder. Y no descargues ninguna frustración sobre él. Redirígelo, enséñale y aplaude siempre su buena conducta. Verás cómo al paso del tiempo tu perro volverá a ti sin pensarlo dos veces.

Neidy Acevedo Garayúa
Entrenadora de perros.