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Ejercitando un cachorro

Existen diversas opiniones en cuanto a la cantidad y el tipo de ejercicio que un cachorro necesita. Muy poco ejercicio supondría un cachorro que podría desarrollar ciertas condiciones físicas y de temperamento aburrido y a la misma vez mucho ejercicio podría resultar en un cachorro con lesiones o problemas de displasia o en las articulaciones tal vez hasta causando artritis a temprana edad.

Lo importante es entonces encontrar un balance tomando en cuenta cada cachorro individualmente, su raza, su edad y su temperamento natural. Esta probado que los cachorros no necesitan tanto ejercicio como los perros adultos y se cansan en tan solo unos minutos ya que no tienen mucha resistencia.

Esencialmente, el ejercicio principal que debemos darle a los cachorros en temprana edad es caminar. Cualquier programa de ejercicio debe ser consultado con un profesional para asegurar que el mismo es apropiado para el cachorro. Por lo regular debemos comenzar caminando el perro por 5 minutos solamente e ir aumentando 5 minutos según el cachorro se va desarrollando y según su nivel de energía. Hay una regla general bastante segura que dice que un cachorro debe caminar 5 minutos por cada mes de vida que tiene. O sea, un cachorro de un mes de edad debe caminar 5 minutos, dos meses de edad 10 minutos, tres meses de edad 15 minutos, y así sucesivamente. Los cachorros con un nivel alto de energía pueden salir a caminar hasta dos veces por día. El cachorro irá desarrollando resistencia y masa muscular que le ayudará a desarrollarse y a aumentar el nivel de ejercicio. Sin embargo los tendones y ligamentos no se desarrollan tan rápido, de ahí la importancia en mantener las sesiones cortas y controladas.

Antes de comenzar a pasear su cachorro, se debe asegurar que tiene todas las vacunas al día y que está en buen estado de salud. La temperatura debe estar fresca, ni calor ni frio extremo. El cachorro regula su temperatura mucho más lento que un perro adulto, por lo que está más propenso a un golpe de calor o a un resfriado. Asegure llevar su cachorro a un lugar seguro y controlado, donde no haya situaciones que puedan asustarlo o causarle daño. Nunca ejercite su perro luego de comer. Esto podría causar una torsión gástrica que puede ser fatal

La raza del cachorro también es de suma importancia. Hay muchas razas que están predispuestas a padecer de condiciones ortopédicas. Las razas de perros grandes demoran más en desarrollarse por lo que el ejercicio debe ser mucho más lento.

Los cachorros no deben ser forzados a hacer ejercicios y se debe detener la sesión tan pronto existan indicios de cansancio o fatiga. Seguramente el cachorro no se detenga porque está contento y excitado de jugar y pasear con usted, por lo que es nuestra responsabilidad detener la sesión.

Una vez el cachorro va madurando y cumple los 12 meses de edad (18 meses en el caso de perros de raza grande) podrá establecer un programa más riguroso de paseos más largos y carreras. Esto es importante para mantenerlos activos, que quemen la energía y mantenerlos balanceados. A los perros les encanta correr y ejercitarse por lo que es recomendable llevarlos al parque o la playa. Igualmente debería considerar unirse a un club de deportes caninos como flyball, frisbee o agility entre otros.

Esta comprobado que un perro bien ejercitado es un perro menos ansioso, más balanceado y que destruirá menos en el hogar y las caminatas ayudan grandemente en su proceso de socialización. En general será un perro mucho más feliz.